
Hace un par de años tuve la suerte de entrar a estudiar arquitectura en la universidad del bio-bio, aunque solo estuve 1 año en la carrera, fue la antesala para lo que significarÃa mi vida en torno al diseño. Si bien el lado positivo fue el hecho de abrir mis ojos a otro mundo y empezar a mirar desde otros puntos de vista, empecé a darme cuenta que la forma en la que vivimos el diseño y la falta de información que existe al respecto, tanto para nuestra sociedad en general como para los eventuales futuros estudiantes de diseño es gigante. Como entiendo que Instituciones (como en la que estudio) hacen negocios redondos impartiendo estas carreras, también entiendo que en estas mismas instituciones trabajan diseñadores profesionales que les importa la valoración de su mismo trabajo, por lo que deberÃa haber una balanza, la que hasta ahora, veo en casos muy particulares.
Mientras estudiaba arquitectura asistà a una charla preparada por los arquitectos Mauricio Pezo y Sofia Von Ellrichshausen llamada 6-0, en la que exponÃan 6 proyectos para concursos de arquitectura rigurosamente apegados a las bases y muy buenos por lo demás. La idea de la charla era en si evidenciar la poca transparencia y seriedad con la que se toman este tipo de concursos en chile (bastante grandes por lo demás), ya que los ganadores en los 6 concursos eran proyectos rápidos, bastante deficientes y en si proyectos mucho más baratos. No pensé que vivirÃa una experiencia semejante en un lapso tan corto, cuando ya cursando mi primer año de Diseño se llamo a concurso a la escuela entera incluyendo sedes de otras ciudades, dándonos a nosotros bases concretas para un concurso, en el que el ganador claramente se salio de las bases en todo aspecto. En ese momento emergieron preguntas y cuestionamientos bastante fuertes. Ahora si bien yo fui uno de los seleccionados para participar, no me pareció extraño que el ganador no tuviera nada que ver con las bases propuestas, tomando en cuenta que pasa lo mismo a nivel profesional considerando la experiencia de Pezo y Von Ellrichshausen quienes trabajaron para proyectos bastante importantes.
Ahora si ni los mismos profesionales gestores de este tipo de concursos reflejan valores mÃnimos a respetar en el ámbito profesional y mientras los mismos Diseñadores no hagan valer su trabajo, no podemos esperar que el diseño se plasme como una actividad seria y compleja ante la sociedad de este paÃs.
Ahora depende de nosotros cambiarlo ¿cierto? ¿Que pensai?


me suena conocido el caso de llamados a concursos intersede en los que ni siquiera se muestran los trabajos ganadores para uno tener referencia de que gano. comunmente los ganadores se salen de las bases y los que se apegan quedan pagando…
curioso